202° ¿HAS OÍDO, SEÑOR, MIS ORACIONES?
- ¿Has oido, Señor, mis oraciones?
¿Por ventura, has oído mi clamor?
Pues derrama tus ricas bendicones,
Dame fe y alegría, oh Señor.
No pretendo riquezas con polilla
Cual los bienes terrenos que se van;
Quiero, Si que me des sabiduría,
Así como le diste a San Juan.
- No pretendo, Señor, cosas terrenas;
No pretendo, mi Dios, más que tu amor;
Que me enseñes las cosas que son buenas,
Que edifican, dan vida y dan valor.
Yo no dudo, Señor, que Tú has oído
Mis humildes querellas, mi oración;
No lo dudo, Señor, porque he sentido
Que me has dado tu amor y tu perdón.
- Yo ya sé que Tú quieres corazones
Humillados, sin sombras de maldad;
Tú no quieres orgullos ni pasiones;
Quieres fe, mansedumbre, paz, bondad.
¡Oh, Señor! tu piedad es infinita;
La he sentido latir dentro de mi ser;
Aquí estoy a tus pies, Padre bendito;
No permitas que vuelva yo a caer.
- Yo no quiero caer; la vieja historia
No recuerdes y dame tu perdón;
Quiero estar con lo tuyos en la gloria,
Disfrutando de eterno galardón.
Si contestas, mi Dios, mis peticiones,
No caere ya jamás dentro del mal,
Y al final de la vida en las mansiones
Me veré en tu reino celestial.