Himnario de alabanzas

26° PERO QUEDA CRISTO

  1. Por la mañana yo dirijo mi alabanza
    A Dios que ha sido y es mi úmica esperanza.
    Por la mañana yo le invoco con el alma,
    Y le suplico que me dé su dulce calma.
    Y El nos escucha, pues nos ama tanto,
    Y nos alivia de cualquier quebranto;
    Nos da su mano poderosa y fuerte
    Para librarnos de a misma muerte.
  2. Cuando la noche se aproxima tenebrosa,
    En elevarle mi oración mi alma se goza;
    Siento su paz inagotable, dulce y grata,
    Porque temores y ansiedad Cristo los mata.
    También elevo mi cantar al cielo
    Cuando a la tierra baja negro velo;
    El sol se oculta, pero queda Cristo.
    A quien mis ojos en el sueño han visto.
  3. Brilla su lumbre bienhechora mientras duermo;
    Pone su mano sobre mí si estoy enfermo;
    Me fortalece, me alienta con el sueño,
    Pues es mi Dios, mi redentor y El es mi dueño,
    Y al despertar por la mañana siento
    Que Dios invade mi alma y pensamiento;
    Veo a Jesús, mi Redentor amado,
    Por mi pecado en una cruz clavado.
  4. Veo la sangre de sus manos que ha brotado,
    Veo la sangre borbotando en un costado,
    Una corona con espinas en su frente,
    La multitud escarnecléndole insolente,
    //Pero, !qué dicha cuando al cielo sube,
    Lleno de gloria en majestuosa nube!//