29° NUNCA DIOS MÍO
- Nunca, Dios mío, cesará mi labia
De bendecirte y cantar tu gloria,
Porque conservo, de tu amor inmenso,
Profunda gratitud.
- Cuando, perdido en el vil pecado,
No me cercaba sino niebla oscura,
Tú me miraste y alumbrome un rayo
De tu purísima luz.
- Cuando inclinada mi abatida frente
Del mal obrar al oneroso yugo,
Dulce reposo y eficaz alivio
Concédeme, Oh Dios.