Himnario de alabanzas

29° NUNCA DIOS MÍO

  1. Nunca, Dios mío, cesará mi labia
    De bendecirte y cantar tu gloria,
    Porque conservo, de tu amor inmenso,
    Profunda gratitud.
  2. Cuando, perdido en el vil pecado,
    No me cercaba sino niebla oscura,
    Tú me miraste y alumbrome un rayo
    De tu purísima luz.
  3. Cuando inclinada mi abatida frente
    Del mal obrar al oneroso yugo,
    Dulce reposo y eficaz alivio
    Concédeme, Oh Dios.