Himnario de alabanzas

86° ¡MAESTRO, SE ENCRESPAN LAS AGUAS!

  1. ¡Maestro, se encrespan las aguas
    y ruge la tempestad!
    Los grandes abismos del cielo
    Se Henan de oscuridad.
    ¿No ves que aquí perecemos?
    ¿Puedes dormir asi,
    Cuando el mar agitado nos abre
    Profundo sepulcro aquí?
  2. Coro
    Los vientos, las ondas oirán tu voz: "¡Sea la paz!"
    Calmas las iras del negro mar,
    Las luchas del alma las haces cesar,
    Y así la barquilla do va el Señor,
    Hundirse no puede en el mar traidor.
    Doquier se cumple tu voluntad:
    '¡Sea la paz, sea la paz!'
    Tu voz resuena en la inmensidad: "¡Sea la paz!"

  3. Maestro, mi ser angustiado
    Te busca con ansiedad:
    De mi alma en los antros profundos
    Se libra cruel tempestad;
    Pasa el pecado a torrentes
    Sobre mi frágil ser,
    ¡Y perezco, perezco, maestro!
    ¡Oh, quiéreme socorrer!
  4. Maestro, paso la tormenta;
    Los vientos no rugen ya,
    Y sobre el cristal de las aguas
    El sol resplandecerá.
    Maestro, prolonga esta calma,
    No me abandones más;
    Cruzaré los abismos contigo,
    Gozando bendita paz.