21° EL CIELO NUEVO Y LA TIERRA NUEVA
Apocalipsis 21:1-5, 22-24,27
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva;
Porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar
ya no existía más.
Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén,
descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada
para su marido.
Y oí una gran voz del cielo que decía:
He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres,
y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo,
y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos;
ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor;
Porque las primeras cosas pasaron.
Y el que estaba sentado en el trono dijo:
He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.
Y me dijo: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.
Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo
de ella, y el Cordero.
La ciudad no tiene necesidad de Sol ni de Luna que brillen en
ella;
Porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de
ella;
Y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación
y mentira,
Sino solamente los que estén inscritos en el libro de la vida del Cordero.