Lecturas antifonales

30° UN CÁNTICO DE ALABANZA

Salmos 34:1-10, 17-22

Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced a Jehová conmigo, y exaltemos a una su nombre.
Busque a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.
Los qua miraron a Él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová:
Dichoso el hombre que confía en El.
Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.
Los leoncillos necesitan y tienen hambre:
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de Espíritu.
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas te librará Jehová.
El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
Matará al malo, la maldad, y los que aborrecen al justo serán condenados.
Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en Él confían.